LA BASE

La Base. Desde el 2001, un lugar donde aprender, experimentar y compartir herramientas para una nueva cultura por la Tierra.

lunes, 29 de octubre de 2012

  
Salma alucina con el aspecto final de la yurta. Por fin paró la tramontana y es hora de evaluar los desperfectos; se han roto algunas costillas, las patas sobre las que se asentaba la yurta y quizás un pedazo de piso.  Ruben y Bel se han trasladado con sus enseres a mi habitación hasta volver a desmontarla y remontarla con más esmero y precaución.







Cada tarde, Ruben y Bel se calientan un cazo para su ducha. Como aquí casi siempre hace sol (es la parte positiva de tener viento) y el agua es de nuestro pozo, la cosa sale barata... El viento también nos carga las baterías y las deja a rebosar gracias al pequeño aereogenerador que tenemos. Y cuando sopla de verdad, se lleva moscas y mosquitos más allá de la península como mínimo. Yo no lo veo tan mal.



El huerto a dado un cambio visible desde que lo tratamos con EM (micro organismos efectivos) y con el "bokashi" preparado con la fermentación de nuestros deshechos. EL próximo día 7 de Noviembre hemos organizzado una charla sobre EM en el local social de Masarac, a dos km  de la Base. Apuntaos si queréis disponer de la última tecnológía en alternativas al uso de pesticidas y abonos químicos. Tiene tantas aplicaciones interesantes que os aconsejo que lo busquéis en INternet si aún no sabéis de que hablo...

sábado, 27 de octubre de 2012

Tramontana versus una yurta

Hoy he recibido un SOS de Ruben y Bel mientras estaba convaleciente de una lumbalgia bajo una esterilla eléctrica... "Hemos perdido la casa!!!!!-sonaba entre lágrimas la voz resquebrajada de Bel-. La yurta se ha destrozado!..."



 He salido disparado y me he encontrado su particular apocalipsis: media yurta hundida (Bel estaba dentro cuando cayeron las vigas y fue milagroso que no le partieran en dos...) y con el viento intentando arrancarla de cuajo. Me he puesto a tirar cuerdas y vientos por doquier hasta que hemos armado una telaraña entre los coches (es lo único que estoy seguro que no va a volar si le ato la yurta). La luz se estaba yendo y la noche siempre sopla peor y más fuerte.


La Tramontana no perdona. Ya había avisado varias veces. Es impresionante cuando se huracana; las ráfagas llegan a superar los 170 km/h!!!


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viernes, 26 de octubre de 2012

Sobre la RIE (Red Ibérica de Ecoaldeas)



 Recorriendo archivos antigüos he recuperado esta definición de las ecoaldeas y de la RIE. Creo que lo escribió Mauge, si no me equivoco....


¿QUE ES UNA ECOALDEA?

Una Ecoaldea es un proyecto de vida, de vidas . El trabajo de aprender a compartir entre personas. Es la mirada atenta al entorno, el cuidado agradecido de la tierra, el aire, el agua, la luz, el fuego...
Es la afirmación de quiénes queremos ser, un compromiso por una vida social en armonía, en igualdad, solidaria.
El proceso de soñar y concretar. Vidas reinventándose.

Desde la RIE queremos definir una Ecoaldea por los siguientes criterios:
  • Una Ecoaldea necesita contar con un nexo de unión. Ya sea una visión común, un sueño compartido, objetivos, metas...
  • Con un grupo de gente viviendo en el lugar, con una estructura colectiva de toma de decisiones.
  • Tratando de crear cultura que integre los aspectos ecológicos, sociales, culturales, económicos, tecnológicos, políticos, espirituales.
  • Aspirando a desarrollar una estructura comunitaria dinámica con sus actividades comunes, espacios de encuentro, formas de gobierno, programas educativos, actividades culturales, etc.
En las Ecoaldeas se trabajan temas diversos:
El trabajo con y en la tierra: horticultura ecológica, Permacultura, Ganadería ecológica. Aprovechamiento de bosques plantas, frutas etc....
Bioconstrucción, autoconstrucción. Casas de balas de paja, de adobe, Tipis u otros hábitats, etc...
La Ecología: depuración, gestión ambiental de residuos y actividades,  energías renovables, uso responsable de la naturaleza,...
Trabajos de grupo, vida en común, igualdad, comunidad, consenso, relaciones, resolución de conflictos...
Autogestión de la salud, terapias alternativas, salud natural...
Iniciativas solidarias, cooperación, dinamización rural, social...
Educación alternativa...
Otras Economías...
Crecimiento espiritual…

Y lo que vaya surgiendo!

¿QUÉ ES LA RIE?:

La Red Iberica de Ecoaldeas es la Red que relaciona, conecta, acerca:
Las diferentes Ecoaldeas que están funcionando.
Los diferentes proyectos de Ecoaldeas que están queriendo crearse.
A distintas Asociaciones con objetivos afines.
A las personas que están viviendo, buscando, encontrando como expresarnos, concretarnos en este mundo: respetando el Planeta, respetando las Personas y recreando espacios para lo colectivo.

 Nuestros objetivos básicos son:  

• el intercambio de información y de recursos entre los miembros de la red , otras personas o grupos .
• la difusión del concepto de ecoaldea y asentamiento sustentable y de los movimientos y concreciones que implica: económicos, sociales, culturales, ecológicos, relacionales etc…
facilitar el acercamiento de las personas que, desde pueblos y ciudades, desean apostar por estas formas de vida.

PARTCIPAR, COMO, PARA QUÉ?
Se trata de una red, así que participar implica que hay algo que quieres crear o compartir con nosotras. Puedes hacerlo de diversas formas:
Inscribirte como socia colaboradora: si quieres formar parte de la red, tú o el proyecto en el que vivas o estéis creando. Como compromiso estaría el de pagar una cuota anual de apoyo . Estarías conectada, recibirás la info que circula entre nosotras, participarías de las asambleas que quieras, construirías con el resto de nosotras … 
Participar… de las charlas, de los Encuentros de Verano de la RIE, sin compromiso alguno ( contacto: www.ecoaldeas.org) … 
y para proponer aquello que os pueda surgir… 
Si quieres ofrecer alguna habilidad, capacidad, inventos, recurso,  que tu creas relacionada con los temas que nos ocupan 

Nuestros contactos aparecen en nuestra pagina web: www.ecoaldeas.org 

Para temas generales: coordinación@ecoaldeas.org



Destrucción en paja

Fieles a nuestro compromiso de enseñar todo lo que no se debería de hacer en autoconstrucción, esta vez os presentamos un par de experimentos que hemos venido desarrollando durante el último año:

  1. En el primero de ellos nos preguntábamos qué pasaría si quitásemos la cubierta a una construcción de balas de paja y revocos naturales (una buena tramontana nos facilitó ésa primera fase). El proceso duró más de un año, en los que cabe destacar las siguientes fases: durante el invierno las sucesivas lluvias penetran verticalmente en los muros (no autoportantes) pero no aparecen hongos más que en las partes umbrías. El revoco de cal empieza a despegarse a los dos meses. El de arcilla unos cuatro meses. El  hundimiento aparece a los seis meses de iniciada la prueba.
 



  1. En el segundo experimento levantamos una bóveda de cañas comunes con alguna rea como refuerzo. Sucesivos revocos de morteros de cal apagada sin ningún tipo de membrana. El resultado era una cubierta algo achatada, la verdad. No produjo goteras y se podía caminar sobre la bóveda durante meses, hasta que cayó un diluvio y el mortero chupó el agua produciéndose el colapso de la estructura al multiplicarse por 10 el peso por cm2. Los muros de superAdobe aguantaron el tipo, eso sí.




Las primeras conclusiones nos incitan a desaconsejar quitarle la cubierta a una casa de balas de paja y salta a la vista el porqué; y las segundas a siempre tener en cuenta la ley de Murfy a la  hora de calcular los pesos y esfuerzos de las cubiertas: si pueden caer 300 litros por metro cuadrado, tener por seguro que algún día lo harán… Seguiremos informando.


miércoles, 24 de octubre de 2012

Artículo sobre las ecoaldeas.


Las Ecoaldeas y Comunidades Intencionales.




  Aunque la palabra ecoaldea” parezca relativamente reciente, una de las originarias manifestaciones de esta tendencia social y moderna de volver a una vida más integrada en la naturaleza  fueron los  llamados “kibbutz” (experimentos de vida comunitaria que surgieron en el estado de Israel, allá por los años 50 ) y las comunas “hyppies” de los años 60. La definición de las ecoaldeas podría ser la de asentamientos humanos que buscan el equilibrio entre sus habitantes, y entre sus habitantes y el medio en el que se enclavan, con el objetivo común de intentar prosperar y autogestionar sus propias necesidades sin tener que depender de las metrópolis.

  Claro está que, hasta hace dos siglos, esta definición podría referirse a casi todos los municipios de pequeño o mediano tamaño que jalonaban el planeta. Y es que no fue hasta el inicio de la era industrial cuando, con la aparición de las primeras urbes modernas, se procedió al gradual abandono de aquellas prácticas saludables y sustentables  (el consumo de productos locales, sobretodo) que habían preservado los poblados originarios; fue entonces que los asentamientos urbanos perdieron el sentido de la escala y del equilibrio, cayendo  en ese hipnótico trance tan bien popularizado bajo el lema  “Consume hasta morir”, hasta el punto de que es común y público hoy en día el referirse a las ciudades como al cáncer cuya avidez está devorando al planeta.

  En la actualidad, la mayoría de poblaciones del occidente supra desarrollado, incluso las que se asientan sobre entornos rurales, difícilmente podrían sobrevivir ya desconectadas del resto del mundo, puesto que sus necesidades alimentarias, tecnológicas, energéticas y hasta culturales proceden básicamente del exterior – a menudo de emplazamientos situados incluso a miles de kilómetros de distancia. El mismo derrotero han sufrido la gestión de los recursos locales y de las decisiones que nos afectan a pie de calle, regidas por políticas y políticos cuyas decisiones se toman también desde lugares remotos. Además y paradójicamente, se podría asegurar que las principales razones que propiciaron en su día el auge de las ciudades (seguridad, salud y trabajo) son las que ahora están empezando a despoblarlas de algunos de sus vecinos. En efecto, ya hay pruebas científicas –por si se necesitaban- que relacionan el hecho de vivir en una gran urbe con un descenso en la esperanza de vida; por otra parte, la inseguridad y criminalidad urbana es notoria y alcanza hasta las escuelas;  en cuanto al trabajo, ya nadie te lo asegura en ningún lado como no te pongas tú manos a la obra…

  Las ecoaldeas pueden ser también  llamadas comunidades intencionales puesto que, además de buscar un equilibrio y sostenibilidad con el medioambiente y el ecosistema local, una cierta visión del mundo -o un objetivo- común y explícita es necesaria; ante cualquier crisis que se presente: esa “visión”, ese “sueño” compartido será el pegamento que mantendrá unidos a sus moradores. Asimismo, y a diferencia de las antiguas poblaciones tradicionales citadas al principio, éstas nuevas comunidades  introducen la toma de decisiones asamblearia, por lo que todas y cada una de las personas que las componen se siente partícipes en la gestión y el diseño de cómo quieren vivir. Todos son responsables y  ese es uno de los rasgos más importantes a la hora de alcanzar cierta resiliencia, término de moda que significa y mide la capacidad de una comunidad -o proyecto o sistema- de perdurar en el tiempo, de sobrevivir a pesar de los cambios y dificultades que se vayan presentando en su desarrollo.

  El movimiento ecoaldeano tiene activa presencia en todos los continentes, y no solo en entorno rurales: los ecobarrios hace tiempo que han hecho su entrada para formar comunidades y fortalecer el tejido social en el corazón de las propias ciudades y pueblos. El diseño de ciudades y pueblos “en transición”, nacido en Totnes, Inglaterra, que promueve prácticas sostenibles a través de la participación ciudadana, ha sido adoptado por municipios de todo el mundo. O el movimiento que aboga por la deconstrucción, con fuerte presencia en Francia, sin ir más lejos, son ejemplos de que la sociedad está necesitada de nuevos modelos alejados del neoliberalismo y del capitalismo salvaje que impera en casi todos los estados occidentales. En Europa, algunas comunidades (como por ejemplo Damanhur en Italia, Firnhorn en Gran Bretaña, Siebenlinden o ZEGG, en Alemania, y Tamera o Lakabe, en la península ibérica, entre otras) se han convertido en agentes importantes de un cambio  de orientación de políticas locales a gran escala, creando incluso sus propias Universidades o modelos de gestión agroalimentarios innovadores.

  De hecho, muchas de las herramientas con las que contamos hoy en día para progresar hacia un estilo de vida sostenible deben su aparición a las ecoaldeas, verdaderos laboratorios en los que se pretenden gestar nuevos modelos de sociedad. La búsqueda de la producción autónoma de sus necesidades energéticas llevó a dichas comunidades a interesarse por las energías verdes y auto gestionables, y ya vemos que hoy son materia común; el reciclaje actual es una mala copia de la política que se mantiene al respecto en muchas ecoaldeas; el auge comercial de los alimentos integrales, la cosmética natural, la recuperación de las hierbas medicinales, la producción de jabones naturales, la bioconstrucción y arquitectura bioclimatica, las herramientas de facilitación y mediación o de gestión emocional de grupos, la apuesta por otro tipo de escolaridad…. Todas ellas han sido trabajadas y experimentadas en comunidades intencionales.

  La red mundial de ecoaldeas tiene en el GEN (Global Ecovillages Network) a su representante Europeo. Con el objetivo de intentar sentar las bases de políticas o usos comunes, desde la GAIA Education (que podría considerarse como el ámbito formativo ligado a los postulados de  la GEN) se han diseñado manuales y pautas que serían ideales para contribuir a la resiliencia de estas o de futuras comunidades. Básicamente el diseño hacia la sostenibilidad de cualquier sociedad (según este programa) se asienta sobre 4 dimensiones:

  1. La dimensión ecológica, que engloba lo necesario para alcanzar cierto grado de equilibrio medioambiental, como podría ser la bioconstrucción o el diseño de hábitat de alta eficiencia energética, el uso y producción de energías renovables, la gestión racional del agua, el diseño de Permacultura, el regreso a prácticas agrarias alejadas de pesticidas y químicos, el cálculo de la huella ecológica y también de la huella hídrica,…etc
  2. La dimensión social, o social-comunitaria, que abarca los estudios sobre facilicación, las herramientas para la resolución de conflictos, los modelos de toma de decisiones colectivos, los diseños de escuelas libres, la salud integral y cuidado de uno mismo, el cooperativismo….
  3. La dimensión económica que promueve y ahonda en aspectos como el comercio justo, las finanzas éticas, las monedas complementarias, la eco-nomía verde -y ahora azul!
  4. La dimensión cultural llamada tanbién  Visión del mundo a la que me referí  anteriormente y que se traduce en una espiritualidad socialmente responsable, en el retorno a las celebraciones y a las fiestas tradicionales del calendario cósmico como respuesta a sus sucedáneos comerciales (días del padre, de la madre, de san Valentín, y tantos otros promovidos por las grandes superficies….), la práctica de disciplinas que nos reconectan con ciclos naturales (yoga, meditación, Tai Chi, …), al trabajo sobre la transformación de la conciencia, al cambio de paradigma, etc.

  Este extenso programa además puede ser cursado como postgrado en varios de los centros ecoaldeanos e incluso desde Universidades (como es el caso en Cataluña de la UOC) que lo han incorporado a sus ofertas formativas.

 Hay que subrayar que uno de los problemas más acuciantes a los que se enfrenta un proyecto de convivencia (como a fin de cuentas es una ecoaldea) es la gestión emocional de las necesidades de sus miembros, a menudo a causa de enfrentamientos por la transformación del espacio íntimo y decisorio personal. Lo comunitario no tiene porqué coartar la vida plena de cada singularidad, pero sí que se opone al individualismo y a la doctrina del gen egoísta reinante en el modelo de sociedad occidental actual. El lema sigue siendo que juntos somos más fuertes o, en este caso, más resilientes.

  Otro de los frecuentes impedimentos puede ser la capacidad de la comunidad de producir su propio “producto interior bruto” y  de generar recursos económicos en y desde la ecoaldea, para no tener que ir a trabajar a la ciudad y acabar transformada en ecoaldea-dormitorio. Usualmente esto se consigue con el esfuerzo determinante e imaginativo del grupo y mediante la venta de productos integrales, ecológicos o biológicos –también llamados orgánicos en los países anglosajones–, el comercio y venta de productos artesanales manufacturados o la oferta de cursos de formación específica, entre otros. Aquí conviene especificar que, aunque haya varios modelos de economías comunitarias, la diversidad de diseños podría reducirse a tres:

  • Economía individual (mi dinero es mío y pago algo por los servicios y bienes comunes)
  • Economía comunitaria (todo es de todos, menos los enseres personales, claro)
  • Economía mixta (donde se combinan las dos anteriores)

  Cada grupo escoge qué modelo seguir, según sus intereses y posibilidades, y esa decisión marcará mucho el futuro desarrollo del proyecto.
  La resiliencia de una comunidad, pues, tendrá que ver con la integración de muchos de los aspectos citados pero sobretodo con la capacidad creativa y determinante de alguno de sus integrantes. El liderazgo compartido, el elderazgo (neologismo que define la guía que ofrece el grupo de élderes o “mayores” de la comunidad), el trabajo mediante comisiones o el consenso, por nombrar algunos, son algunos de los modelos con los que se trabaja normalmente en algunas ecoaldeas.

En el continente latinoamericano es  digno de mencionar el trabajo que desde más de trece años viene ofreciendo la Caravana de la Paz, promoviendo y apoyando la formación de ecoaldeas y nuevas comunidades, además de su importante dimensión espiritual que persigue el empoderamiento y la puesta en común de los representantes de todos los pueblos originarios. Precisamente la segunda semana de Enero 2012 tendrá lugar el Primer Encuentro Iberoamericano de Ecoaldeas (dentro del marco del “llamado de la Montaña 2012) en el sur de Colombia en la ecoaldea Atlántida, donde se reunirán cientos de personas llegados desde todos los países hispanohablantes para debatir y compartir experiencias.

  En fin, para resumir diría que el movimiento ecoaldeano aporta mucha energía y experiencia para alumbrar esa progresiva transformación que ha de sufrir nuestro modelo de sociedad hasta alcanzar el aún distante equilibrio entre calidad de vida y un planeta finito y exhausto. Otro mundo es posible, claro, pero alguien tiene que ensuciarse las manos para ir abriendo el camino. Nadie dijo que iba a ser fácil, y lo normal en este tipo de proyectos idealistas es fracasar (¡un 90%  de las comunidades se hunden en los primeros meses!), pero lo que si es cierto es  que el interés por alcanzar un estándar de vida más frugal y natural se multiplica exponencialmente cada año de un lado al otro del planeta, lo que evidencia que el movimiento está rabiosamente de actualidad y que su proyección futura es positiva, por lo que vale la pena seguir intentándolo y colaborar en su difusión. 

Alfonso Flaquer
Coordinación Red Ibérica de Ecoaldeas y comunidades.
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La historia de la Base. Un recorrido videográfico sobre la transformación de un espacio aereonáutico en otro bionaútico. De junio de 2001 a septiembre 2012.

miércoles, 17 de octubre de 2012

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  Salma, nacida en la Base, interpreta unos acordes en el salón principal. Octubre 2012

Fotos del proyecto Karavan 2006


Un recorrido imaginero por uno de los proyectos surgidos en la Base: el proyecto Karavan. En el link aparecen fotos de la Karavan durante su singladura a lo largo del Camino de Santiago en 2006.




Un día, cada siete años, nieva sobre la Base. La última vez se quedó el pueblo sin luz ni calefacción, ni posibilidad de cocinar... casi todas las casas del pueblo disponen ahora de placas de inducción para la cocina, por lo que cuando se fue la luz la gente se hizo preguntas del tipo: "¿porqué demonios dejé que mi nuera tapase la chimenea?". En la Base todo continuó como si nada. Es lo que tiene la autosuficiencia! Cuando funciona y marca la diferencia, todas las incomodidades pasadas se olvidan y redimen de un plumazo....

  En la foto, el Potes, un perro molt trempat que nos acompañó durante varios años y que todos echamos de menos....


Aqui abajo la alberca central totalmente congelada

Los estragos de una nevada nunca vista: se hunde la bóveda ligera....